Los remeros que me han precedido en esto del Cancionero Chusmarino han dejado el listón tan alto que va a ser muy difícil llegar a su nivel. Pero esto lo que hay así que… allá vamos.
De mi infancia, aparte de mi muñeco Godín y de los Chiripitifláuticos, lo que más recuerdo es a mi madre por las tardes haciendo punto y escuchando con devoción el consultorio de Elena Francis, cuya sintonía me acompañó muchas veces mientras jugaba o hacía los deberes. Hasta mucho tiempo después no supe que la sintonía del programa era “Indian Summer”, compuesta por Victor Herbert y Al Dubin en 1919, el mismo año en que ella nació.
La siguiente canción es la que yo estaba escuchando en la radio cuando interrumpieron la emisión para dar la noticia del atentado contra Carrero Blanco. Esa mañana estaba preparando un examen que tenía por la tarde y el impacto que aquella noticia me produjo fue tremendo, hasta el punto que desde entonces y siempre que escucho a Cecilia interpretar su “Dama, dama”, recuerdo con toda claridad ese momento. ¡Y además suspendieron las clases y no hicimos el examen!.
Cuando estaba en el instituto en 6º de bachillerato, hicimos todo tipo de actividades para conseguir dinero para costearnos el viaje de fin de curso (tómbolas con trastos que teníamos por casa, manualidades horrorosas que nos compraban nuestras propias familias, papeletas para rifas…).
La guinda fue una función musical (en playback) montada por nosotras en el salón de actos de la cercana parroquia del Perpetuo Socorro, que los PP. Redentoristas nos cedieron gratuitamente a cambio de que todas las alumnas de sexto curso fuésemos a los ejercicios espirituales que ellos organizaban.
La guinda fue una función musical (en playback) montada por nosotras en el salón de actos de la cercana parroquia del Perpetuo Socorro, que los PP. Redentoristas nos cedieron gratuitamente a cambio de que todas las alumnas de sexto curso fuésemos a los ejercicios espirituales que ellos organizaban.
Uno de los números de la obra era “El sueño de Tevye”, la escena del cementerio de la película El violinista en el tejado. Yo interpretaba a Fruma Sarah, el fantasma de la mujer del carnicero e iba ataviada con unos ropajes largos y deshilachados, los pelos alborotados y la cara pintada de blanco grisáceo, mientras corría como una loca por el escenario asustando a todo el mundo y moviendo la boca para seguir la canción. Asustar no asusté, pero los espectadores se partieron de risa con mi performance. Como en esa época no había videocámaras, ni móviles, ni youtube, no fue posible inmortalizar mi actuación (digna de un premio Max, como poco), así que les dejo directamente la escena de la película.
Me gusta mucho el cine y las bandas sonoras de películas y la verdad es que podría hacer una selección con muchas de ellas. Pero ésta en concreto tiene un significado muy especial en mi vida.
Era la segunda vez que salíamos y la primera que fuimos juntos al cine. La película “Verano del 42” era tierna, divertida, emotiva, romántica y la música de Michel Legrand bellísima. A los dos nos llegó al corazón y la convertimos en nuestra canción. Más de 30 años después nos seguimos emocionando al escucharla.
Te quiero, mi amor.
Te quiero, mi amor.
Nací en Madrid y aquí llevo viviendo toda mi vida. Aunque tiene muchas cosas que se podrían cambiar o mejorar, la verdad es que la ciudad me gusta mucho y me siento muy orgullosa de ser madrileña.
Y como homenaje a Madrid dejo esta melodía compuesta por Luigi Boccherini: “Música nocturna de las calles de Madrid”. Fue una grata sorpresa escucharla al final de la estupenda película Master and Commander, aunque aquí traigo la pieza completa dirigida e interpretada por el maestro Jordi Savall.
Las siguientes canciones de mi selección no guardan relación con ningún hecho concreto de mi vida, pero sí forman parte de ella, pues no me canso de escucharlas.
No soy capaz de poner un texto que quede a la altura de estas obras maestras, pero sí les diré que todas ellas me emocionan y me han ayudado a olvidar o sobrellevar momentos difíciles.
“Rhapsody in blue”
“Summertime”
“Entre dos aguas”
“Libertango”
He dejado para el final a mi admirada Edith Piaf. Dudé en elegir entre “La vie en rose” y esta canción, pues ambas me gustan por igual.
Al final me he decidido por “Non je ne regrette rien” porque es una canción que canto bastante a menudo (y bastante mal), pero que es un himno que bien podría ser el compendio de mi vida.
Si han sido capaces de llegar hasta este punto y además les ha gustado la selección, me sentiré muy feliz. Tanto como lo he sido recopilando estas maravillosas canciones.
Mil gracias.
The Singers Unlimited – Indian Summer
Cecilia – Dama, dama
BSO El violinista en el tejado – El sueño de Tevye
Michel Legrand – Verano del 42
Luigi Boccherini – Música nocturna de las calles de Madrid
George Gershwin – Rhapsody in blue
Ella Fitzgerald y Louis Armstrong – Summertime
Paco de Lucía – Entre dos aguas
Astor Piazzolla – Libertango
Edith Piaf – Non je ne regrette rien